POR SERGIO CORTÉS

Costó mucho ganar al Eibar. El partido no fue bueno y el Málaga no jugó bien, pero los casi veinte mil asistentes –porque hubo más de quince mil– se marcharon a casa satisfechos, porque el equipo tuvo empaque. Hubo futbolistas como Hidalgo que no tuvieron su mejor día, pero se dejaron el alma hasta el último suspiro.
El domingo tenía claro que sólo nos quedaba ver al Málaga en dos situaciones. Una era como lo que pasó ante el Eibar, con un rival rocoso, que no dio un balón por perdido y que no dejó respirar. La otra, que es la que falta, ojalá que no la veamos muy pronto, cuando el equipo tenga que remontar.

El Málaga tiene muchas virtudes, pero sobre todo muestra empaque. Es un equipo que se siente ganador, con carácter. Un equipo que hace daño arriba y que cada vez es más sólido atrás. No sé si esto durará mucho o poco, pero los 15 puntos ya están en la ’saca’, como dice mi amigo Manolo Sarria. Ya sólo quedan sesenta.

PUNTO FINAL: El jueves, a la una y media de la tarde, tendremos aquí a Muñiz para un videochat. Yo también mandaré alguna pregunta.
No quería dejar en el tintero la presencia en el palco el domingo de Luis Yáñez –vamos, que ya te queda poco– y, sobre todo, de Antonio Banderas. En Málaga no sabemos lo que tenemos: que un tipo como este, al que conocen en todo el mundo, sea tan normal y hable tanto y tan bien de nuestra tierra es un lujo que, sinceramente, no valoramos. Ejerce de malagueño universal, pero también de malaguista hasta la médula. Y eso que el equipo está en Segunda. También es llamativo que las instituciones estén representadas en el palco. La sintonía es buena. Normal, no se le hacen desaires…

Fuente: Blogs Diario Sur


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