Txiki, de portero, salvó el espectáculo
26 de Mayo, 2008 -
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Los únicos aplausos eran ayer para Txiki. El bravo jugador navarro volvió a mostrar la tremenda aportación que está dando al Eibar. El jugador apenas había jugado en su dilatada trayectoria deportiva como lateral, pero en el Eibar sí lo ha hecho. Ha sido clave al aportar al equipo el punto de veteranía y su labor de apoyo en el vestuario ha sido destacada por Javi Pérez .
Pero lo de ayer poco podían esperarlo. Faltaban quince minutos para el final y, con empate a cero, el meta Cuéllar fue expulsado. El Eibar ya había agotado los tres cambios, por lo que un jugador de campo debía colocarse bajo los palos. El navarro, ni corto ni perezoso, se ofreció y acabó siendo el heróe y vitoreado por el público. El protagonismo de Txiki esquivó que todos los titulares destacaran hoy el peor partido de la temporada en casa. Con su actuación, en el lateral derecho y, al final como guardameta, logró eclipsar en cierto modo el pésimo espectáculo futbolístico que acogió Ipurua. Una vez más quedó de manifiesto lo escaso de fuerzas que llega este Eibar a la recta final del campeonato. El cansancio y las lesiones de algunos jugadores están haciendo más empinado el camino a la meta de la permanencia.
Temporada larga
La temporada se le está haciendo larga al conjunto azulgrana, que basa su juego en un gran esfuerzo físico. Pero quien más quien menos sospechaba lo de ayer. A priori, el empate no era un mal resultado para Xerez ni Eibar. La lógica a veces también tiene su cabida en el fútbol y el resultado fue el que convenía, a pesar de los intentos finales del Xerez tras la expulsión de Cuéllar.
El Eibar tuvo un comienzo arrollador en el que bailó al Xerez y fue netamente superior. Una buena jugada colectiva entre Txiki, Codina y Natxo Insa acabó con un disparo elevado de Yagüe. Goiria pudo marcar en un remate de cabeza que se marchó fuera. Esta hegemonía azulgrana no se reflejó en el marcador y a raíz del minuto 10, el Xerez logró despojarse de las acometidas del Eibar. El equipo azulón hizo ademán de acercarse a las inmediaciones de Cuéllar, pero apenas lograba traspasar el área azulgrana.
Sí lo logró en el minuto 20 en una ocasión en la que Pedro Ríos se quedó sólo ante Cúellar, que despejó. El rechace llegó a Viqueira, quien a puerta vacía lanzó fuera. Posteriormente, el juego entró en una fase insípida en la que apenas se llegaba a las porterías. Los sistemas defensivos se imponían a los ofensivos, con los metas como espectadores. La profusión de faltas y los numerosos errores desembocaron en un juego con interrupciones, que trasladaba cierto sopor a la grada. El Eibar estaba mejor en defensa que en ataque. Los hombres más ofensivos del equipo no intervinieron apenas y la meta xerezana no pasó muchos apuros hasta el final la primera parte. De nuevo fue Yagüe, quien cabeceó tras otro centro del mejor ayer, Txiki.
Yagüe, activo
El Eibar imprimió un alto ritmo de juego en los primeros minutos de la segunda parte en los que buscó el gol con ahínco. La ocasión más clara llegó en una escapada de Yagüe, cuyo disparo fue despejado a córner por Porato en gran intervención. Pero no era el día en ataque de los dos equipos. Daba la sensación de que estaban conformes con el empate, y nadie quería arriesgar por miedo a perder.
El juego, que se desarrollaba en el centro del campo, era tedioso en muchos momentos debido a la escasez de ocasiones. La fuerte presión que se ejercían mutuamente impedía que se llegara con claridad a las áreas. El Eibar buscaba a sus recursos pero esta vez Codina no pudo realizar una gran aportación. Yagüe, de los más destacados, fue suplido para que jugara Del Olmo, quien tampoco dio un buen rendimiento. Los dos jugadores acusan sobremanera el esfuerzo desarrollado en esta larga temporada. El Eibar no sacaba provecho de su dominio territorial a pesar de los cambios realizados por Mandiola.
A falta de quince minutos, el meta Cúellar salió fuera del área a despejar un balón ante Pedro Ríos. El colegiado lo expulsó, pero la sensación que dio en el campo fue de que era exagerada. Ante la imposibilidad de introducir al meta Manu Herrera porque ya se habían efectuado las tres sustituciones, Txiki fue el encargado de defender la portería. Lo hizo con sobriedad y elegancia. Los nervios no le afectaron y resolvió un par de situaciones con acierto. El Xerez quiso ganar al final y sometió al Eibar a base de juego directo y con hombres de la envergadura de Yordi o Michel. Este último fue expulsado, al igual que Biel Medina, en un rifirrafe cuando se iba a sacar una falta. Al final, un punto positivo para el Eibar. Y merecido además.
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