Ni los más optimistas seguidores azulgranas podrían haber imaginado, antes de echar a andar la Liga, que el Eibar iba a sumar siete puntos de doce posibles tras las cuatro primeras jornadas de competición. La razón fundamental era el calendario, con los tres recién descendidos seguidos, y la teórica inferioridad azulgrana a la hora de completar un plantel con garantías en esta, cada vez más competitiva, Segunda División. Al margen del primer desplazamiento a El Ferrol, equipo que está sorprendiendo incluso más que el eibarrés, parecía una labor muy complicada poder pescar puntos ante los tres equipos recién descendidos de Primera División. Sin embargo, la Real Sociedad no fue rival, aunque ganó de manera injusta en Ipurua; el Celta de Vigo no fue superior en su estadio a los de Mandiola y allí se logró el primer triunfo; y el Nàstic de Tarragona, el mejor equipo de la categoría para muchos y a pesar de hacerlo en inferioridad, vio cómo el Eibar le pasaba por encima haciendo un auténtico partidazo.

El alto nivel de juego que está desarrollando el equipo eibarrés está sorprendido a todos, incluido su entrenador Javier Mandiola: “La verdad es que estoy un poco sorprendido. La idea es siempre la misma pero no siempre sale. Se están dando una serie de circunstancias positivas y la gente está muy crecida. Ahora mismo nos sale todo y cada uno saca lo mejor de sí mismo”.

¿Recién ascendido?

El equipo armero dista mucho de parecer un conjunto recién ascendido a Segunda División, con catorce nuevas incorporaciones y con el presupuesto más bajo de la categoría con diferencia. Todos sus fichajes, excepto el de Txiki, han llegado de la Segunda B o incluso de Tercera División. No es de extrañar que su propio entrenador se asombre del rendimiento de sus hombres: “Me sorprende que el equipo no tenga fisuras” destaca el propio Mandiola. “Hay gente a la que no conocía y que me está sorprendiendo muy gratamente casi desde el primer día.Todos quieren aprovechar sus oportunidades y eso se refleja en el terreno de juego”.

Tan solo se llevan disputadas cuatro jornadas pero, poco a poco, comienzan a dejarse ver las bases en las que se fundamenta el nuevo proyecto dirigido por Mandiola. Hay un dato que no puede pasar desapercibido: Los azulgranas son el equipo que menos goles ha recibido tras este primer mes de competición. El centrocampista francés del Racing de Ferrol Lamatina, en el primer partido de liga, y el lateral derecho de la Real Sociedad, Gerardo, en el segundo y de penalti, son los dos únicos jugadores que han logrado batir la portería de Iván Cuellar. “Esta serie de buenos resultados nos sirven para ir a Málaga con seguridad. Estamos tan seguros de nosotros mismos que vamos a ir a Málaga a traer algo”. Aún así, Manix advierte que no se podrá mantener este nivel de juego e intensidad durante toda la temporada: “Se acabará porque esto es imposible que se alargue mucho más. Al final estaremos donde lo merezcamos e intentaremos sacar los 50 puntos necesarios para salvarnos”.

En lo estrictamente deportivo la plantilla azulgrana volverá hoy a los entrenamientos con una doble sesión. Por la mañana el equipo se ejercitará en Ipurua y ya por la tarde disputará un partido amistoso en Berriatua a partir de las 18:00 horas


Noticias relacionadas

  • Abel: “Estoy sorprendido de la capacidad de trabajo de los jugadores”
  • Pepe Murcia: “El equipo está creciendo poco a poco”
  • Fuster: “Si Vidal dice que somos más fuertes que el año pasado es por algo”
  • David Zurutuza podrá jugar en Anoeta, al tener permiso de la Real
  • Mercado: El francés Bakayoko se ofrece personalmente al Eibar
  • Mandiola cree que en el Eibar nadie es imprescindible
  • Intervengo lo menos posible
  • Eibar: Competición retira la primera amarilla a Mandiola
  • Mandiola repite el once de hace siete días
  • El Eibar quiere hacer historia en Tenerife