La Federación de Peñas se planta ante el Eibar
17 de Enero, 2008 -
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La Federación de Peñas Sportinguistas anunció ayer su intención de no viajar masivamente al partido del próximo domingo en Eibar. Y remitió al alcalde de la ciudad guipuzcoana, Iñaki Arriola, una carta en la que explica las razones por las que han decidido anular este desplazamiento.
«No pueden poner una entrada única de 40 euros porque si un matrimonio decide ir con un niño la broma le va a costar 120 euros por un partido de Segunda», explicó el presidente de las peñas, José María Suárez Braña.
Tras conocer la decisión del consejo de administración sobre el precio de las entradas, Suárez Braña trató de ponerse en contacto con el presidente del Eibar, Jaime Barriuso, aunque fue incapaz de hablar con él. En su lugar, el presidente de las peñas transmitió al gerente del equipo guipuzcoano, Joseba Rocandio, el malestar que había generado el precio entre los aficionados rojiblancos. Rocandio se comprometió a darle una respuesta, pero ésta no llegó. «Hablamos con ellos y aparentemente lo entendieron, pero no hicieron nada por solventar el problema y tampoco nos llamaron para avisarnos de los contrario», resumió Suárez Braña.
El presidente de la Federación de Peñas Sportinguistas quiso matizar que la carta enviada al alcalde «no tiene ningún ánimo de crear bronca ni enfrentamientos», y subrayó que «no tenemos nada contra la ciudad de Eibar ni su club porque es un equipo muy querido para nosotros».
Los dardos de las peñas rojiblancas van dirigidas hacia el consejo de administración del club guipuzcoano. En esa línea, Suárez Braña reconoció que «cada club puede poner las entradas al precio que quiera y eso no lo voy a criticar», pero lamentó «las formas».
Por último, la Federación de Peñas Sportinguistas confirmó que todas las peñas con las que han contactado les han anunciado su deseo de no ir al partido. Algunas, que ya tienen reservado el hotel en Bilbao, viajarán al País Vasco a pasar el día, pero no entrarán en el estadio de Ipurua.
Por su parte, el presidente del Eibar, Jaime Barriuso, aseguró ayer que el precio adoptado en su día se mantendrá «aunque luego las gradas estén vacías», y subrayó que «nadie de fuera nos va a decir el precio que vamos a poner en nuestro campo». El directivo guipuzcoano recordó los incidentes producidos en 2004, y criticó que «no tienen memoria y no recuerdan que en aquella ocasión rompieron ciento y pico asientos».
Fuente: El Comercio Digital
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