El Zamora de Segunda es del Atleti
17 de Octubre, 2007 -
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‘Pichu’ Cuéllar llama a las puertas del Manzanares con excelentes actuaciones en Eibar; su objetivo es despejar las dudas de los rojiblancos.
“Es algo anecdótico”, se apresura a puntualizar ‘Pichu’ Cuéllar. El portero extremeño, cedido por los colchoneros en Ipurúa, prefiere no conceder excesivo peso al cartel del que se ha apoderado y que le designa como Zamora de Segunda. Ha encajado cinco goles en ocho partidos. “Parece que he vuelto a nacer. Es reconfortante ver la mirada de tranquilidad que te echan los jugadores de atrás. Eso me da seguridad”, admite el cancerbero en conversación con MD.
Cuéllar es otro de los muchos canteranos atléticos que decidió tomar la puerta de salida en búsqueda de los minutos que le privaban en el equipo rojiblanco. “Siempre he dicho que la diferencia que existe entre los futbolistas a estos niveles radica en la confianza que te conceda el entrenador. Ahora dispongo de ella. Me siento tan futbolista como en el Atlético, pero puedo saborear lo que significa jugar”, explica un futbolista que ha recuperado la autoestima. “Gozo de la confianza que no tenía en el Manzanares por diversas circunstancias. Estaba en un equipo más grande, con más presión y era joven. Necesitaba vivir un año bueno. Creo que el Eibar me va a brindar la experiencia y madurez que necesitaba”.
Su objetivo: regresar
Varias circunstancias precipitaron la salida de Cuéllar del Atlético, 0-6 ante el Barcelona incluido. El extremeño era reacio a salir. “No lo quería hacer. Siempre soñé con ser el primer portero del Atlético. Lo primero que le dije con 17 años a Toni Muñoz, director deportivo en la época en la que llegue, es que no era un fichaje para el división de honor, sino que mi mentalidad era la de llegar al primer equipo. Mucha gente confió en mí y siento la necesidad de devolverles ese apoyo. Quiero hacer ruido y volver, mi sitio es el Atlético”.
Sin embargo, pese a que su intención era otra, desde el club le invitaron a probarse un año lejos del Calderón. Deseaban testar si su apuesta por Cuéllar era acertada. “Ellos querían que saliese. Mi mentalidad es la de saber que tengo que pasar un año fuera, pero mi corazón está dentro. Mi nombre está escrito en la camiseta del Eibar, pero mi corazón viste de rojiblanco”, confiesa el nuevo ídolo de Ipurúa. “Estoy viviendo intensamente este año con el Eibar. Mi mentalidad es la de volver y despejar los comentarios de dudas que me rodearon cuando salí”.
A pesar de tener un ojo puesto en el Calderón, Cuéllar se siente feliz en Eibar. “Es un club muy familiar, sin esa desmesurada profesionalización o rigidez que hay en los vestuarios de Primera. Sabemos que podemos no tener tanta técnica como otros equipos, sabemos que no cobramos lo mismo, pero tenemos todo lo que no se paga con dinero…”
Fuente: Mundo Deportivo
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