El Eibar vendrá a Gijón «a por los tres puntos para que suba la Real»
10 de Junio, 2008 -
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Mientras Gijón ha sacado el ábaco del armario y en cada esquina de cada calle se calculan una por una todas las opciones posibles el próximo domingo, hay un equipo empeñado en simplificarlo. El Eibar, que ya interpretó el papel de asesino de la ilusión rojiblanca en la segunda temporada de Marcelino, está dispuesto a repetir aquel rol, en esta ocasión, además, para hacerle un favor a sus vecinos de la Real Sociedad.
Los armeros se salvaron el domingo, ganando por 1-0 al campeón y ya ascendido Numancia y, en teoría, llegarían a Gijón con la relajación del deber cumplido. Nada más lejos de la realidad. Haya o no una motivación pecuniaria externa, lo cierto es que el técnico eibarrés, Javier Mandiola, vendrá a Gijón con ánimo de «ir a por los tres puntos, para que suba la Real a Primera», según declaró ayer a ‘El Diario Vasco’.
Mandiola, que con casi toda probabilidad dirigirá en El Molinón su último partido en esta etapa como técnico del Eibar, afirmó que «nosotros queremos que la Real esté en Primera», en contraposición a la teoría que corre por Gijón en el sentido de que a los eibarreses les interesa que los donostiarras sigan en Segunda División para asegurarse un gran lleno en el derbi.
Mandiola se explica: «En el equipo hay muchos guipuzcoanos, todos son muy de la Real Sociedad, y sé que vamos a tirar a muerte en El Molinón». Tanto, que la motivación extraordinaria la da por garantizada: «Todos vamos a tirar del carro, vamos a ir a Gijón sin asimilar que estamos salvados».
«No tenemos miedo»
No será sólo altruista la motivación del Eibar. Mandiola asegura que su pretensión es también «intentar quedar bien en la clasificación», lo que en el caso de los eibarreses, este año, supondría como máximo llegar a la octava posición, si se da la carambola de que venzan al Sporting y pierdan los cuatro equipos que les preceden en la clasificación. Sería un premio excesivo para un equipo que hasta el pasado domingo estuvo en riesgo cierto de descenso y que en las últimas ocho jornadas tan sólo ha sido capaz de ganar al Numancia y de lograr tres empates contra Las Palmas y Xerez en Eibar y a domicilio en Elche.
Si hace cuatro años Ipurúa fue la tumba de las ilusiones gijonesas, esta temporada también ha originado malestar entre los rojiblancos la actitud de los jugadores eibarreses, dado que el club armero puso altos precios a las entradas del partido de la primera vuelta, además de publicitar el encuentro con una desafortunada imagen promocional en la que un supuesto jugador sportinguista aparecía sólo cubierto por un tonel mientras tres eibarreses se mofaban de él.
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