Logra un triunfo balsámico tras un partido en el que se rebeló ante el infortunio de las bajas, gustó mucho en ataque pero sufrió al final ante el asedio del Córdoba.

Minuto 52. Goiria bate al meta rival de un potente disparo y abre brecha con el segungo gol. Los jugadores del Eibar, todos a excepción del meta Cuéllar, se abrazaron de forma efusiva en un gesto inequívoco de la tremenda unión que reina en este equipo. La imagen simbolizó la idea ya apuntada de que este equipo es un bloque y de que no existen las figuras. Es la misma que le puede ayudar a superar coyunturas complicadas como la que ocurrió ayer. El Eibar sumó ayer tres puntos de oro en un gran partido ante un correoso Córdoba.

El conjunto andaluz tan sólo había perdido ante el Málaga y ayer tuvo que claudicar ante un Eibar que fue mejor y que logró una merecida victoria. Pero al margen del vital triunfo que rompe la racha de tres encuentros consecutivos sin ganar, otra conclusión clave se puede extraer del encuentro. El Eibar venció un partido que afrontó muy mermado porque las bajas se habían concentrado en el centro del campo, con el incombustible Lombraña, Altuna y Zurutuza fuera de la convocatoria.

El partido fue un exigente examen a la capacidad de la plantilla y ésta se rebeló ante el infortunio que se ha cebado en forma de lesiones en los últimos tiempos. El Eibar logra un triunfo que le coloca en una magnífica posición para un recién ascendido con el presupuesto más bajo, pero también sale sustancialmente reforzado de este partido. Porque al margen de ganar, se ha armado de una dosis tremenda de confianza. Se ha demostrado que puede ganar pese a las bajas y ayer lo hizo ante un potente rival que ofreció mucha resistencia. La otra lectura positiva radica en que los azulgranas recuperaron su grado de intensidad habitual en las acciones que les había faltado hace una semana en Vitoria, y dieron otra lección de sacrificio y entrega.

Tardó el Eibar en imponer su dominio ante el Córdoba. Los primeros minutos se caracterizaron por la igualdad entre dos equipos más preocupados por guardar su meta que por buscar la rival. Los defensas se imponían a los sistemas ofensivos y apenas se veían llegadas claras. Pero una gran jugada quebró la monotonía con que discurría el partido en el minuto 30. Tocaron casi todos los jugadores armeros en una espectacular jugada en la que superaron a base de calidad al Córdoba. El balón llegó a Codina, quien empleó su calidad y veteranía para provocar con astucia un penalti que se encargó de concretar Goiria.

Avalancha del Eibar

La superioridad armera se incrementó a raíz del gol y el Eibar se encontró a gusto en el campo. El juego se desarrollaba en el campo del Córdoba y las ocasiones se sucedían en su meta. Del Olmo lanzó de cerca pero Pierini desvió su intento. Una falta botada por Txiki se perdió por milímetros por encima del travesaño. Del Olmo no pudo hacer el segundo en un tiro desde la frontal del área que se perdió a la derecha del meta Valle, quien se tenía que multiplicar ante la avalancha ofensiva del Eibar.

El huracán local siguió tras el descanso con un Codina que lideró las acciones de peligro del Eibar. Los armeros buscaban con ambición el segundo gol y dejaban huecos para los contragolpes de un Córdoba que comenzó a mejorar. Javi Moreno había fallado a puerta vacía tras driblar a Cuéllar en su salida. Un centro de Codina fue rematado fuera por Del Olmo en una gran ocasión.

A renglón seguido Goiria marcó el segundo que premiaba el mejor juego de los de Manix. Parecía que podía ser una victoria tranquila pero cinco minutos después Asen recogió un saque de Cuéllar desde unos cuarenta y cinco metros y anotó un gol memorable que metía a los suyos en el partido. Aprovechó sin duda el impulso anímico inherente al gol el Córdoba, que se hizo con la iniciativa del juego.

Pero los intentos de creación visitantes se topaban con la excelente labor de contención del conjunto armero. Una buena dejada de Goiria fue controlada por Del Olmo, quien dejó atrás al meta Valle. El barakaldés cedió a Natxo Insa, cuyo disparo fue interceptado por Pablo Ruiz en una clara ocasión.

El dominio blanquiverde se terminó convirtiendo en asedio total con un Eibar dedicado en los minutos finales a defender lo que estaba ganando. El Córdoba perdonó tres claras ocasiones en los últimos cinco minutos. Un disparo de Arteaga fue sacado bajo los palos por Alaña y Arthuro pudo marcar en sendos disparos. Pero al final se hizo justicia y los tres puntos se quedaron en casa.

Fuente: Diario Vasco

Escribir comentario


Noticias relacionadas

  • Dialiba pasa el examen y se queda en La Condomina
  • El Celta pasa el último examen sin sobresaltos
  • Duelo de favoritos al ascenso entre Levante y Zaragoza
  • El Murcia ejerce la opción de compra sobre Dialiba
  • El Ciudad Real pasa su primera prueba frente al Arrate
  • Clemente ‘examina’ a Dialiba
  • «El Eibar B jugó más con el corazón que con la cabeza»
  • La Rosaleda registrará hoy una gran entrada ante la visita del Éibar al Málaga
  • El Liga Nacional del Eibar se juega parte de la permanencia el domingo en Oiartzun
  • Las revelaciones de la primera vuelta