El derbi del derbi
3 de Febrero, 2008 -
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Anoeta acogió el derbi guipuzcoano de la categoría, un partido que ningún realista hubiera deseado -salvo que se hubiese dado en Primera- y que en Eibar se vivió con intensidad. Los dos primeros equipos de la provincia frente a frente. Dentro del duelo, también había un pequeño derbi. Dos jugadores de Ibarra, Gari Uranga y Jon Altuna, uno realista y otro azulgrana, amigos desde pequeños y compañeros en el equipo infantil del Tolosa, veían cómo sus caminos se cruzaban. Iban a ser rivales por un día.
Por caprichos del fútbol, ninguno de los dos entró en el once inicial. Gari está siendo utilizado como revulsivo en las segundas parte y Jon Altuna, máximo goleador azulgrana con seis goles -cinco en Liga y uno en Copa-, se quedó en el banquillo por motivos tácticos. Ello no les impidió vivir el partido intensamente. Incluso tuvieron tiempo para comentar alguna jugada cuando coincidieron en la banda realizando ejercicios de calentamiento.
Altuna era el que más satisfecho estaba. «Nosotros veníamos de dos derrotas y este empate nos sabe muy bien. Es verdad que después de adelantarnos veíamos la opción de ganar, pero nos han empatado muy rápido. Incluso no he visto el gol de la Real porque estaba realizando un sprint y apenas habían sacado del centro del campo».
En el lado blanquiazul el punto no sabía tan bien, aunque por el juego realizado tampoco merecieran mucho más. «Es una ocasión que hemos perdido, sobre todo después de la derrota del Celta. En la primera parte hemos sido bastante inferiores a ellos, había mucha distancia entre las líneas y el Eibar ha estado mejor, pero después del empate confiaba en que podíamos darle la vuelta al partido».
El centrocampista realista no entendía cómo el árbitro no pitó penalti en ninguna de las dos jugadas polémicas que se produjeron en el área eibarresa. «Las dos me han pillado muy cerca de la jugada. En la primera lo he visto muy claro, porque Txiki le quita con la mano el balón de la cabeza a Xabi Prieto. En la segunda, cuando ha caído Delibasic, he visto que el árbitro se ha llevado el silbato a la boca pero luego no ha pitado. En los últimos partidos no estamos teniendo suerte con los arbitrajes».
Desde el otro bando, Altuna no quería mojarse. «Me han dicho que ha habido dos penaltis, pero no sé qué decirte porque no lo he visto claro. Creo que, tal y como se ha desarrollado el partido, el empate ha sido justo».
«No te esfuerces mucho»
Altuna ha sufrido una semana intensa en Ibarra entre las bromas de su cuadrilla y la familia. «Es curioso porque solía ir con ellos a Anoeta a ver muchos partidos y esta vez iba a ser su rival. Me decían que no nos esforzáramos mucho en este partido. Ya había jugado en Anoeta con el Barakaldo ante el Sanse pero no es lo mismo. En casa el aita me apoyaba, porque le tira el Athletic, pero la ama no tanto. Eso sí, con tal de que las cosas me fueran bien, ella contenta. Me imagino que el empate no le habrá parecido mal».
Después del partido, Altuna sabía el derbi aún no había acabado. «Entrenamos el lunes, pero la cuadrilla solemos salir por Tolosa y son carnavales. Así que tendré que aguantar más de una broma. Espero que no me vacilen mucho; al menos, no les hemos ganado».
Gari, que ahora vive en Larraul, presumía de la cantera ibartarra. «Cuando éramos pequeños sonaba mucho el nombre de Loren y más tarde el de Aranalde, que ahora juega en Inglaterra. Luego hemos salido Jon y yo, que jugamos juntos desde pequeños, y también está Arruabarrena, que milita en el Tenerife. Son bastantes jugadores para un pueblo tan pequeño».
Curiosamente los dos entraron juntos en el Tolosa en infantiles. «Es que en Ibarra no había equipo y los que destacábamos íbamos al Tolosa», recuerda Gari. Jon iba más allá. «Ese año, además de Gari y yo, también ficharon a otro jugador de Ibarra, Mikel Altuna, que en cadetes fue a la Real con Gari. Se puede decir que el corazón de aquel Tolosa era de Ibarra».
Fuente: Diario Vasco
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