La presente jornada pasará a los anales de la historia del Arrate al tratarse de su tercera comparecencia en la Copa del Rey, que se disputa en Zaragoza, desde su fundación hace exactamente sesenta años. Para poder disfrutar de este día con todo su esplendor ha tenido que armarse de paciencia al tener que aguardar nada menos que diecisiete años.

Este acontecimiento puede pasar a segundo plano siempre que consiga dejar en la cuneta al Ademar León (21.00, Teledeporte), ya que en sus dos anteriores experiencias siempre ha sido eliminado a las primeras de cambio. Los eibartarras tuvieron la mala fortuna de medirse en ambas ocasiones con el rival que a la postre se adjudicó el máximo galardón.

En su estreno en la campaña 89-90, con Viktor Debre en la plantilla a las órdenes del actual técnico leonés Jordi Ribera, cayó en Pontevedra por 27-22 ante el Barcelona y al año siguiente, en Alzira, fue el Elgorriaga Bidasoa (23-20) el que se cruzó en su camino.

Esta vez parten con mayores opciones de tener un resultado feliz, después de haber demostrado durante la campaña que le tiene bien cogida la medida al Ademar. En la jornada de ida los leoneses capitularon en Ipurua y hace escasamente diez días pasaron serios aprietos para sofocar la tentativa de los eibartarras de repetir la gesta ante uno de los grandes de la Liga, después de llevar la iniciativa y mantener una dura pugna hasta los cinco últimos minutos.

Debre está muy tranquilo. No le inquieta la pobre imagen que dieron ante el Antequera en «el peor partido de la temporada». Sabe que sus hombres saldrán motivados y que será preciso hacer «un gran partido, como hicimos en León, para poder pasar la eliminatoria. Curiosamente, allí hicimos uno de nuestros mejores partidos y perdimos», añade.

Plantilla muy completa

Tiene claro que saldrán sin presión, al «no tener nada que perder. Les conocemos muy bien y tenemos claro que no nos van a sorprender». Su único propósito es que la plantilla rinda a su nivel habitual. Esto implica sacar rédito a la defensa 6:0, someter a control al incisivo dúo de pivotes formado por Aginagalde y Castresana y tratar de subir el contragolpe. La única duda que tiene Ribera para esta eliminatoria es la de Aginagalde, al estar aquejado de unas migrañas, que ponen en duda su concurso.

El eje y catalizador del juego leonés es el central canario Dani Sarmiento, que suele trabajar para surtir balones a los pivotes y generar situaciones claras de lanzamiento a los artilleros Valcic y el zurdo húngaro Laluska. Como segunda opción, Ribera cuenta con la aportación del zarauztarra Mikel Agirrezabalaga y del navarro Garralda. El canario Sarmiento ha sabido suplir con garantías la ausencia del danés Jacobsen, que parece haber salido definitivamente de la lesión que le ha mantenido apartado del equipo.

En los extremos cuenta con hombres de garantía como el recuperado Stranovski y Urdiales en la izquierda y con el binomio Kryvochlykov y Martins en la derecha. El Ademar se puede vanagloriar igualmente de tener una de las mejores porterías de Asobal, merced al rendimiento que está teniendo la pareja bosnia Saric y Alivolic.

 

Diario Vasco


Noticias relacionadas

  • El Octavio sueña con entrar en la Copa del Rey
  • Bolinaga sueña con ver al Arrate jugar en Europa
  • Jurkiewicz quiere dar «un buen golpe» a costa del Portland
  • Labrit y Eibar, escenarios de la primera jornada de semifinales
  • Portland San Antonio-Valladolid, plato fuerte en la Copa
  • El Salamanca sueña con el liderato
  • El Arrate agradece al Ciudad Real que le abra las puertas de Europa
  • Un nuevo Xerez
  • Revancha para Patxi Eugi en Eibar (22-15)
  • El ‘otro’ ascenso de Sergio