Deja atrás la leyenda del ‘rey del empate’
27 de Noviembre, 2007 -
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No hace muchos años cualquier aficionado al fútbol apenas vacilaba cuando se le inquiría acerca de qué signo pronosticaba al Eibar en la quiniela. La respuesta más habitual era la X. Ello derivaba de aplicar la lógica al completar la popular apuesta quinielística. El Eibar era el equipo que más empates cosechaba en Segunda División. Por ello, se ganó el apelativo de ‘El Rey del empate’ y así fue conocido durante muchos años.
No era un mal negocio empatar para un conjunto condicionado por tener casi siempre uno de los presupuestos más bajos de la categoría. Sumar un punto tenía un valor sustancial especialmente si se producía lejos de Ipurua. Durante gran parte de las 18 temporadas consecutivas en las que el Eibar militó en Segunda División antes de descender en julio de 2006, el Eibar cimentó su éxito en la fortaleza defensiva. El objetivo era acabar con la puerta a cero, con lo que tenía asegurado al menos un punto. De hecho en la última temporada que el Eibar militó en Segunda División, la 05-06, llevaba ya seis empates cosechados a estas mismas alturas de campeonato.
Cambio de puntuación
El cambio de puntuación decidido por la Federación Española en la campaña 95-96 se suponía que las victorias se empezaron a contabilizar con tres puntos en vez de con los dos que sumaban anteriormente. Ello propició que el empate tuviera un valor menor. Ello no incidió en el estilo de juego de un Eibar cuya principal mérito era el de encajar pocos goles. Ello se reflejó en que dos de sus porteros lograron acabar como los menos goleados de la categoría. En primer lugar lo consiguió el emblemático José Ignacio Garmendia en la temporada 91-92 y posteriormente el actual portero del Arsenal, Manuel Almunia, en la campaña 01-02.
Sin embargo, esta tendencia ha variado en esta temporada. La mayor vocación ofensiva que tiene el Eibar está propiciando que conquiste más victorias pero también se traduce en un superior número de derrotas encajadas. Tan sólo tres empates ha cosechado el Eibar en las 14 jornadas de Liga que se han celebrado. Y de los tres, dos estuvieron cerca de que la balanza se inclinara del lado de uno de los equipos. Así en la primera jornada el Eibar fue ganando en A Malata desde el minuto 17 gracias a un gol de Del Olmo. El Ferrol sólo pudo igualar el partido a falta de tan sólo 9 minutos en un error defensivo del Eibar. El siguiente empate llegó en la décima jornada. El conjunto azulgrana ganaba por 2-1 tras remontar un gol del Salamanca pero el conjunto charro logró el empate a falta de tan sólo dos minutos para el final con un gol de Catalá de cabeza. La tercera última igualada que ha cosechado el equipo azulgrana fue en la jornada trece en Castalia ante el Castellón. Fue además el primer empate a cero del Eibar esta temporada en un partido en el que estuvo más cerca que su rival de la victoria al fallar un penalti Nico Medina.
Si la tendencia no hubiera cambiado, el Eibar estaría ahora cerca de los registros que están marcando equipos como el Tenerife o Córdoba, que acumulan ya siete empates. En el otro extremo, está el Málaga, que no empatado aún ningún partido.
Pero la mentalidad ofensiva que tiene esta temporada el Eibar propicia que genere más situaciones de gol ante la portería contraria y que marque más goles de lo que era habitual. Ademas, el equipo de Mandiola no se dedica a mantener la renta cuando va ganando sino que busca ampliar la ventaja en el marcador. Esta búsqueda de la portería contraria se acentúa cuando se va perdiendo. La lógica que se aplica es meridiana: se arriesga en busca del empate, lo que puede traer a veces repercusiones negativas como la goleada encajada en el Heliodoro Rodríguez ante el Tenerife o el pasado domingo en Ipurua ante el Hércules, cuando los armeros cosecharon una injusta y exagerada derrota (0-3).
Infrecuente en Ipurua
En cualquier caso no es habitual que el Eibar pierda por semejante guarismo y menos en su campo de Ipurua. La última vez que sucumbió ante los suyos por idéntico marcador fue la jornada 18 de la temporada 05-06. La derrota ante el Lorca acarreó la destitución Carlos Terrazas, entonces entrenador del Eibar que acabó descendiendo tras 18 campañas consecutivas en la división de plata. Dos meses ante también había ganado en Ipurua por 1-3 el Real Madrid B. En la temporada 2001-2002 se produjo el mismo resultado, con ocasión de la histórica visita del Atlético de Madrid que dirigía el ahora seleccionador Luis Aragonés. Pero la mayor rotundidad de un marcador en contra en un partido celebrado en Ipurua se produjo en la temporada 99-00 cuando el Logroñés venció por 2-5. También lograron ganar en Ipurua, tras anotar tres goles, el Sevilla 1-3 en la 98-99, el Compostela 1-3 en la 98-99) y el Albacete 1-3 en la temporada 00-01.
Fuente: Diario Vasco
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