EIBAR. DV. Era el tiempo de descuento y Lluis Codina recogió el balón cerca del área del Nástic. Avanzó unos metros y, al ver al guardameta Roberto adelantado intentó vaselina que, si hubiera acabado en gol, habría provocado un flamear de pañuelos en las gradas. Fue una acción que luego acabó en el gol de Del Olmo que sentenciaba el partido, pero que puso de manifiesto una vez más la tremenda calidad que atesora en sus botas Lluis Codina.
El rápido jugador catalán es el mejor jugador de la plantilla técnicamente, sobre todo tras la marcha de Iñigo Vélez al Murcia del pasado verano. Intervino en los dos goles del Eibar y sus internadas generaron muchas llegadas al área del Nástic. Pese a la exhibición que dio el domingo ante el Nástic, Codina prefiere dar el mérito a la labor colectiva del equipo en una muestra de gran humildad.
«Soy un jugador más de la plantilla que aporta todo el trabajo que tiene con la intención de ayudar al equipo», proclama aunque reconoce que «a los que jugamos arriba hay que exigirnos que desequilibremos algo». En las tres primeras jornadas había sido siempre sustituido, pero ante el Nástic jugó el primer partido completo. «Hay partidos en los que te cansas antes, en otros partidos tienes altos y bajos», explica.

El gran partido y espectáculo ofrecido por el Eibar ante el Nástic ha sido muy comentado entre la afición armera, que está viviendo buenos momentos tras el ascenso a Segunda B y el buen comienzo de esta nueva singladura en Segunda. «Estamos contentos de que el público disfrute. Todo el mundo podía dudar por las incorporaciones que había habido. El rendimiento era una incógnita pero ya se vio en Ferrol que somos un grupo compacto. Los que han venido se han adaptado bien y los que estábamos en Segunda B con el Eibar hemos respondido bien. Pienso que la mayoría de los jugadores que lo hacen bien en Segunda B pueden competir bien en Segunda», subraya.

Codina destaca la actitud del equipo y considera que ante el Nástic fue decisiva la fuerte presión que realizaron y que anuló por completo al Nástic. «Ellos fueron un equipo que tocó el balón en el centro del campo pero en esa zona no nos importa que lo hagan. Cuando pasaban del centro del campo realizamos un labor de presión en bloque que para mí fue decisiva. Los pivotes presionaron bien, los defensas se adelantaban y también los hombres de bandas nos juntábamos para anular el ataque del rival», recuerda Codina. Pero el rápido y talentoso extremo no se olvida del juego de ataque de los suyos. «Cuando recuperábamos el balón salíamos como balas en busca de la portería contraria y con rapidez, era clave acertar en el primer pase».

El juego vistoso del Eibar hizo las delicias del público. Los jugadores armeros desarbolaron en muchos momentos al entramado defensivo del Nástic a base de combinaciones en corto. «Nos salió un partido bonito. Estuvimos también bien en ataque y ganábamos en el uno contra uno a los rivales. Hubo muchas ocasiones y pudimos marcar más goles. Es un tópico eso de que no se puede jugar bien en Ipurua. Cuando estaba Mendilibar de entrenador, había que venir a Eibar a ver buen juego. Que digan que aquí no se juega bien es algo que nos beneficia», agrega.

Buen comienzo

El hecho de que Mandiola haya alineado ante el Nástic la misma alineación por tercera vez de forma consecutiva no le sorprende, pese a que no lo hizo en ninguna ocasión durante la temporada pasada. «Hemos tenido un buen comienzo de temporada con buenos resultados y, en estos casos, suele ser difícil cambiar», declara pero también resalta la alta competitividad de la plantilla. «Aquí hay muy buenos jugadores y eso es fundamental para que los que estamos jugando mantengamos un buen nivel competitivo. Pero la liga es muy larga y estoy seguro de que el que ahora no está jugando luego tendrá muchos minutos. Algunos jugadores que no están entrando en el equipo en este inicio de temporada tendrán después un papel destacado en el devenir de la competición», vaticina el jugador barcelonés.

Ante la creencia de algunos jugadores de que el estadio de Ipurua debe ser una fortaleza inexpugnable donde puntuar sea complicado para los rivales, Codina considera que el equipo puede sacar tantos puntos en casa como fuera. «Veo al equipo perfectamente capacitado para jugar igual en casa que fuera. Siempre es más complicado fuera porque el equipo local juega ante los suyos, pero tenemos que mantener la misma identidad en casa que fuera».

Una de las claves del buen rendimiento del equipo es que la plantilla ha asumido que debe dar el máximo esfuerzo para poder plantar a rivales superiores técnicamente y en presupuesto. «Para mí es fundamental que los que se han incorporado supieran a dónde venían. Conocen la modestia del club y saben que si no ponemos la máxima intensidad en cada uno de los encuentros va a ser muy difícil alcanzar nuestro objetivo de la permanencia. Tenemos una virtud que es la entrega y el esfuerzo constante y en eso tenemos que ser el mejor equipo de la categoría. El equipo que nos quiera ganar va a tener que sudar mucho», sostiene. «El Eibar debe mantener también la humildad, que fue clave la pasada temporada», agrega.

Visita al líder

La difícil visita de este domingo al terreno del líder Málaga no arredra a Codina. «Tenemos que jugar con nuestro estilo y si hacemos bien lo que sabemos, se lo pondremos complicado al Málaga. No debemos fallar en los conceptos básicos de nuestro juego», asevera. Ganará, empatará, o perderá el Eibar pero Codina y su equipo lo darán todo.