Caminó sobre el alambre, pero su fe le hizo llegar al otro lado
29 de Octubre, 2007 -
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De nueve puntos posibles, cinco al saco. Cualquiera diría que estamos hablando de un equipo diferente que el de principio de temporada y aunque varios defectos se han pulido, lo cierto es que si algo ha cambiado para este Salamanca que sigue mostrando lagunas, es la suerte.
Una fortuna que al contrario de lo que sucedió en Córdoba, en Éibar no llegó porque sí. Esta vez la alcanzó porque la buscó. Caminó sobre el alambre pero lo hizo con fe en llegar sano y salvo al otro lado. Le marcaron dos goles, fue por debajo en el marcador pero pese a esas heridas alcanzó sano y salvo el objetivo. Un punto en Ipurúa que, de nuevo, habrá que hacer bueno en casa la próxima semana. Si algo tenían claro los unionistas es que había que estar muy encima del balón desde el minuto uno. Lo puso en práctica y a los cinco minutos la presión de Postigo sobre Alaña le permitió robar un balón en la frontal. Abrió con velocidad a David Rodríguez que, con tiempo, levantó la cabeza y puso un centro que Postigo no desaprovechó cabeceando cruzado al fondo de las mallas.
Dicen que ponerse por delante en Ipurúa es ganar medio partido pero los unionistas son de los que rompen normas. La presión del Éibar acogotó a los charros, que se echaron atrás limitándose a sacar el balón a pelotazos. Demasiada posesión para el rival que lo aprovechó gracias a Altuna. El medio le ganó la partida a su par en el salto y ayudado por la duda en la salida de Alberto marcó el 1-1 cuando apenas se llevaba disputado un cuarto de hora. El Éibar jugaba rápido pero abajo y al pie mientras que la UDS se quitaba el balón de encima. A la media hora Alberto evitó el tanto a cabezazo de Del Olmo y esa ocasión al menos sirvió para reactivar las neuronas de los unionistas que optaron por fin por bajar el balón a la hierba y con combinaciones más o menos largas volvieron a pisar, aunque sin peligro real, el área local. Una pequeña reacción con la que se alcanzó el descanso al menos con la sensación de que cualquiera de los dos volvía a estar en disposición de romper el equilibrio. El toma y daca con que se inició la segunda mitad prometía emociones fuertes.
Alberto evitó el gol primero tras un saque de esquina y poco después Isaac erró con todo a favor la ocasión de poner a la Unión por delante. A puerta vacía, y en la jugada en la que el Éibar dejó más espacios, el jugador blanquinegro se equivocó y elevó el balón por encima de Manu Herrera demasiado desviado. El partido se abrió y eso en un campo como éste vasco significa pisar el área y que lleguen las ocasiones.
Precisamente trataba de aprovechar una falta el Salamanca cuando el balón rechazado le cayó a Altuna que, en rápida contra, se plantó en el lateral del área. Su centro al segundo palo lo definió a la perfección Yagüe para poner lo que parecía la puntilla del partido. Era un serio traspié sobre el alambre pero la UDS logró mantenerse lo justo. Martínez apostó todo al ataque, metió a Koeman y a ‘Piojo’ y su rival dio el paso atrás necesario para que Zé Tó tuviera el tiempo y el espacio necesarios para poner un centro preciso al área donde apareció un central con fe que fue a por todas y cazó el gol que tanto buscaba, que valió un punto y que sirvió para que el malabarista siga mirando al frente con la tranquilidad de un punto más en el casillero.
Fuente: Tribuna
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